DERECHO FISCAL

Dentro de las diversas ramas que forman parte del derecho público, se encuentra el derecho fiscal (también conocido como derecho tributario). Su función es la administración de las reglas jurídicas que posibilitan que el Estado desarrolle y ejerza sus facultades tributarias.


Los tributos o impuestos  son desembolsos económicos obligatorios que deben realizar todos los ciudadanos para solventar el funcionamiento del aparato estatal. El derecho fiscal es la división del derecho que analiza y establece las leyes relacionadas con este procedimiento.
El vínculo tributario nace de la necesidad estatal de disponer de dinero para el financiamiento de su actividad, que está orientada al bien común. Esto quiere decir que, cuando un sujeto o una empresa  paga sus impuestos, está aportando al desarrollo de su comunidad y, por lo tanto, al suyo propio.
La relación tributaria, por lo tanto, supone una serie de responsabilidades y derechos para todas sus partes. En su aspecto más amplio, el derecho fiscal debe centrar su atención en dos cuestiones: el Estado únicamente está en condiciones exigir el pago de impuesto cuando las leyes lo autorizan; el ciudadano, por su parte, sólo tiene la obligación de pagar aquellos impuestos que se encuentren establecidos por la ley.
En la relación tributaria, el sujeto activo es el Estado (apela a su poder para exigir el pago del tributo). La persona física o la persona jurídica que está en el rol de contribuyente, por su parte, es el sujeto pasivo.
Cabe destacar que existen diversos tipos de impuestos. Podemos mencionar a los impuestos directos (que tienen incidencia directa sobre los ingresos) y a los impuestos indirectos (que recaen sobre individuos diferentes al contribuyente), entre otros.
Nacimiento del derecho fiscal
Desde que la civilización existe, es decir, desde que hay una organización social con una cierta estructura, existen los tributos; de hecho en el Antiguo Egipto, los ciudadanos debían pagar impuestos al faraón y también había un control de la declaración de impuestos de los animales y frutos. Determinadas piezas de cerámica servían como comprobante de dichos pagos. Por eso, el control y la fiscalización no pueden tomarse como aspectos novedosos de nuestro sistema fiscal.
De todas formas, las bases del derecho fiscal, no se sentaron hasta la Antigua Roma; es cierto que en sus comienzos no existía una imposición justa pero con el correr de los años se han ido limando las formas en la que los Estados exigen a sus ciudadanos el tributo. Cabe mencionar que los romanos fueron los primeros en realizar controles sobre los bienes  y censar a sus habitantes, y en poseer órganos recaudadores y cuerpos jurídicos; por eso podemos decir que la organización fiscal de la que hoy disfrutamos, sin duda se la debemos a ellos.
Durante la Edad Media el poder estaba representado por el señor feudal, quien poseía abundantes propiedades y que enriquecía cada día más a costa de exigir tributos exagerados a los más pobres. En ese período el pago era de tipo anárquico y arbitrario y los siervos debían no sólo pagar con sus escasos bienes, sino también prestando aquellos servicios que el señor feudal les demandara.
Posteriormente, con el surgimiento del Estado moderno, se impuso la recaudación de impuestos de forma más organizada, a fin de poseer un pozo público común con el cuál subvencionar todo lo relacionado con el gasto público y de poder satisfacer las necesidades de toda la comunidad. Además, se especificó cuáles eran los derechos y obligaciones de cada miembro de la sociedad a fin de que existiera un orden. El Estado, por tanto, era el encargado de velar por esa organización.
Para establecer métodos de recaudación que cada vez fueran más equilibrados y que contemplaran los derechos de todas las personas, ese Estado debía desarrollar un plan de recaudación que se ajustara al marco jurídico que rigiera sobre esa comunidad.

TIPOS DE IMPUESTOS


  1. Fines fiscales: Se realizan recaudaciones para costear los diversos servicios públicos
  2. Fines extra-fiscales: satisfacen un interés público específico, de manera directa. Un buen ejemplo es el impuesto al consumo de cigarrillos y bebidas alcohólicas
  3. Fines mixtos: combinan el financiamiento de servicios públicos con intereses públicos

Elementos que conforman los impuestos

Estos pagos reúnen varios elementos interrelacionados:
Sujeto: puede ser activo, que es aquel que exige el pago de tributos (gobierno nacional, estatal, federal, municipal. O puede ser pasivo, o sea, toda persona física o jurídica que tiene la obligación de pagar tributos según los estipulan las leyes
Objeto: es la actividad o cosa que genera impuestos, aquella que la Ley señala como motivo de gravamen
Fuentes: son montos o bienes de una persona natural o jurídica, de donde proceden los montos para pagar el impuesto, por lo general son el capital y el trabajo
Base: es el monto gravable sobre el cual se estipula la cuantía del impuesto
Unidad: es la cuota específica que se emplea para fijar el monto del impuesto
Cuota: es la cantidad de dinero percibido por unidad tributaria

Existen dos grandes grupos de impuestos

Impuestos directos

Son aquellos que se aplican a la manifestación directa e inmediata de la capacidad económica del contribuyente: la obtención de un patrimonio que genere una renta. Estos impuestos gravan la riqueza en sí misma. Por ejemplo, impuestos sobre sucesiones.
También pueden abordarse como los que recaen directamente sobre las personas o empresas. Así tenemos que los impuestos sobre la renta, al enriquecimiento, o por concepto de trámites personales también son impuestos directos.

Impuestos indirectos

Son los que se generan por una manifestación indirecta de la capacidad económica: circulación de riqueza por actos de consumo o por transmisión. En estos casos se grava la utilización de la riqueza. Un ejemplo sería el IVA. Estos tributos se imponen a bienes y servicios.

Tipos de impuestos

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), los impuestos se clasifican de la siguiente manera:
  • Impuestos sobre la renta (ISR): pagados por individuos y empresas
  • Contribuciones a la seguridad social: pagados por trabajadores, empresarios y ejercicios autónomos
  • Sobre la propiedad inmobiliaria
  • Sobre las riquezas netas
  • Sobre las herencias, sucesiones y donaciones
  • Sobre transacciones financieras y de capital
  • Impuestos no periódicos
  • Sobre bienes y servicios
  • Pagos exclusivos por transacciones de negocios
Hay además impuestos que establecen las diferentes legislaciones de los países según sus necesidades particulares:
  • Impuesto al valor agregado, IVA, cuyo monto cambia de un país a otro
  • Impuestos de circulación de vehículos, en algunos países depende de la cilindrada
  • Impuestos sobre hidrocarburos
  • Impuestos al alcohol
  • Impuestos al tabaco
  • Sobre diversas actividades económicas
  • Impuestos a la ganancia presunta
  • Impuestos a los depósitos en efectivo
  • Otros

Tributo de personas naturales y jurídicas

Las personas naturales pagan impuestos relacionados con el patrimonio, la seguridad social, consumo de bienes y servicios, transacciones financieras, y todas aquellas que contemplen de manera particular las leyes vigentes.
Las personas jurídicas deben cumplir con una serie de tributaciones según los capitales y actividades que realicen: impuestos patrimoniales, impuestos por transacciones financieras, impuestos operativos (aranceles de importación y exportación), patentes, permisos de funcionamiento, ventas, seguridad social, consumo de bienes y servicios, y una serie de rubros según las legislaciones vigentes.
En la mayoría de los países, los impuestos se pagan en varios ámbitos: nacionales o federales, estatales y municipales, y tienen carácter progresivo, de manera que mientras más dinero se genera, más impuestos se pagan.

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